Jorge Villacaña destaca la importancia de mantener la infraestructura urbana como base para la convivencia social y el sentido de pertenencia ciudadana en Oaxaca.
Oaxaca de Juárez, Oax.- En su análisis titulado “El Oaxaca que merecemos”, Jorge Villacaña aborda la relación entre la funcionalidad urbana y la memoria colectiva como elementos esenciales para la gobernabilidad y el desarrollo sustentable de la ciudad.
A partir de su experiencia personal en barrios emblemáticos como El Marquesado, el autor pone en relieve la importancia de contar con infraestructura pública operativa —banquetas, semáforos, iluminación y espacios comunes— que permita la convivencia social y garantice la seguridad ciudadana.
Villacaña contrasta este ideal con la realidad actual, donde el deterioro de calles y espacios públicos refleja no solo un déficit técnico, sino un debilitamiento del sentido de pertenencia y del compromiso comunitario.
Ejemplos de la organización social y la identidad local en la administración del espacio público, como la gestión del sindicato de ferrocarrileros en la escuela Héroe de Nacozari o la interacción de oficios tradicionales en Jalatlaco, son apuntados como factores que fortalecían el tejido social.
Enfatiza que la recuperación urbana debe ir más allá de tareas de mantenimiento físico y abogar por estrategias integrales que incluyan la revitalización social y cultural de los barrios.
De esta manera, plantea un llamado institucional y social para implementar políticas públicas que reconozcan a Oaxaca como “la casa grande que compartimos”, vinculando la infraestructura con la seguridad, la cohesión social y la calidad de vida.
La reflexión concluye señalando que la gobernabilidad local depende de ese compromiso conjunto entre ciudadanía e instituciones para revertir el deterioro y promover un desarrollo humano sostenible en la ciudad.





